Hojas amarillas
Revisa exceso de agua, nitrógeno, hierro y raíces antes de abonar.
Ver diagnóstico →Doctor de plantas
Una hoja amarilla no siempre significa falta de abono. Observa el patrón, el riego, el envés y la evolución antes de intervenir.
Síntomas frecuentes
Revisa exceso de agua, nitrógeno, hierro y raíces antes de abonar.
Ver diagnóstico →Puede indicar oídio. Aísla, mejora ventilación y confirma antes de tratar.
Identificar manchas →Corrige humedad, restos y aireación para recuperar el equilibrio.
Equilibrar compost →Protocolo KISS
Registra hojas nuevas y viejas para comprobar si avanza.
Comprueba humedad y olor antes de añadir agua o fertilizante.
Muchas plagas se esconden debajo de las hojas y en tallos tiernos.
Espera y mide el resultado; mezclar tratamientos oculta la causa.
Prevención
Reduce hongos, asfixia radicular y estrés hídrico con una rutina adecuada.